Estreñimiento: cuando ir al baño es una penuria.

Having cramps

La mala alimentación, el beber poca agua, la falta de ejercicios, el estrés e ir al baño a destiempo son las causas más comunes de la constipación. Sin embargo, podría haber otras razones que debe tener en cuenta.

Por: Christian Colombo Cordero.

¿Se ha percatado de que al ir al baño, la mayoría de las veces, por no decir casi siempre, sólo es para orinar (o evacuar líquidos de su cuerpo), y muy pocas ocasiones a la semana para deponer sólidos (o defecar), a pesar de alimentarse con regularidad todos los días? Si a usted le pasa esto, es muy probable que sufra de un mal común conocido como constipación intestinal o estreñimiento, en donde las heces son difíciles de evacuar, por más esfuerzos e intentos que haga para lograrlo.

Así le sucede a Andrea, una mujer de 36 años de edad, quien desde pequeña adolece este cuadro. Para ella, ir al baño es casi una utopía. Los días pasan (o hasta más de una semana en casos extremos) y no puede evacuar los sólidos que ha venido comiendo durante ese tiempo.

El ‘tapón’ digestivo que se le forma en el intestino, a causa de la consistencia dura de las heces, no cede por nada. La sensación de llenura, el dolor en el vientre y los cólicos se hacen presentes, llegando a, literalmente, hincharse e intoxicarse.

Ahí, en ese punto extremo, relata: “no me queda más que recurrir a laxantes fuertes”. En su caso particular, ingerir fibras o bajativos naturales en su alimentación diaria no le ayudan a solucionar su periplo. Su causa, asegura, después de haber acudido a varios doctores, es el estrés.

Sin embargo, apartándonos del caso de Andrea, de acuerdo al Dr. Manuel Valero, Gastroenteólogo argentino, “la gran naturaleza de la constipación son los malos hábitos dietéticos”, dice el experto, quien actualmente reside en el Ecuador, debido a que se está entrenando en varias especialidades digestivas en el Pentax Training Center del Instituto Ecuatoriano de Enfermedades Digestivas (IECED).

“Lo primero que se debe hacer en un paciente es una prueba terapéutica, estrictamente nutricional, aumentándole las dosis de fibra en su dieta diaria…”, acota la Dra. Haydee Alvarado, funcionaria del IECED. Con ello, queda claro que la principal razón del estreñimiento es la mala alimentación, baja o nula en fibras.

Adicionalmente, otras de las causas más comunes son: no tomar suficiente agua, falta de actividad física (ejercicios), estrés, viajar (al cambiar de clima y/o altura) y contenerse las ganas de ir al baño. Ésta última, más típico en mujeres y niños, debido a “cuestiones de condicionamiento, porque (en su gran mayoría) cuando tienen la señal de ir al baño, no lo hacen. Esto provoca que su cuerpo se adapte a esperar…”, explica el Dr. Valero, lo que implica que el cuerpo vaya perdiendo esa capacidad de ir al baño cuando se debe, acumulando y endureciendo las heces fecales en el intestino.

La constipación no hace distinción

En general, el estreñimiento no hace distinto de género ni edad. A cualquiera le puede pasar. Sin embargo, se presenta con mayor frecuencia en niños, adultos de la tercera edad (65 años en adelante) y mujeres. También es común en las embarazadas (dependiendo del caso), debido al incremento de la hormona progesterona, que hace más lento el movimiento del alimento por el sistema digestivo; y, en ocasiones, a la presión que ejerce el útero en crecimiento sobre el recto; o a los suplementos de hierro cuando se toman en altas dosis.

Tomar ciertos medicamentos, como antidepresivos o analgésicos (por nombrar algunos) para tratar fracturas óseas, extracciones dentales o aliviar el dolor de espalda, también podrían provocar estreñimiento.

Y si a pesar de todo lo antes mencionado, usted no encuentra la causa de su problema, es imperativo que acuda a su médico gastroenterólogo, porque es posible que la razón de su constipación sea más compleja de lo que piensa. Estas pueden obedecer a alteraciones estructurales de su cuerpo, como el prolapso rectal, rectocele, enterocele (tipo de hernia de las asas intestinales), dyssynergia anorectal, alteración del complain rectal, síndrome del intestino irritable, cáncer de colon, entre otras anomalías, que pueden detectarse con exámenes más específicos.

Diagnósticos más certeros

En la actualidad existen estudios especializados que ayudan a diagnosticar con precisión los motivos del estreñimiento, sobre todo si este no obedece a las causas comunes inicialmente descritas. El procedimiento más básico es el tránsito colónico, que implica hacerle ingerir al paciente una cápsula con marcadores que se evalúa con rayos X. “Si esos marcadores no son evacuados en un tiempo determinado, quiere decir que el tránsito por el colon está lento”, concuerdan los especialistas. Y una vez que se determina que es una constipación, se procede a evaluar la naturaleza del mismo. Es decir, si es por causas naturales u orgánicas (por alguna lesión).

Otro examen es el colon por enema, que es un estudio baritado, donde se le efectúan radiografías especiales (regladas) al paciente. “Y si en el examen se observa alguna lesión que puede ser considerada de origen orgánico o un tumor, se le envía a hacer otros estudios”, acota Valero. En ese caso, el método a realizarse será la colonoscopía (o endoscopía baja), que bien podría hacerse sin necesidad del anterior examen.

Y si en esta última revisión (con la colonoscopía) no se observa nada físico que justifique el tránsito lento de las heces fecales, se procede a realizar otro tipo de pruebas funcionales como la Manometría Ano Rectal (que evalúa presiones) y demás estudios de motilidad (o movimiento espontáneo de los órganos), para determinar con precisión la causa del estreñimiento.

Estos y otros análisis son parte de los exámenes que se realizan en el IECED, que atiende alrededor de 800 pacientes al mes por diversas dolencias en el aparato digestivo, entre esas el mal del estreñimiento.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *