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Cálculos de la vía biliar: Las ‘piedritas’ que obstruyen los conductos del hígado y de la vesícula.

Sumario: Las mujeres mayores son más propensas a tenerlos. Aparecen por una alteración metabólica que hace producir en las personas bilis más espesa de lo normal. También se forman por acumulación o ‘recolección’ de colesterol, entre otros factores.


Ana María, de 45 años de edad, estaba tranquila realizando sus actividades cotidianas. No le dolía nada ni presentaba ninguna molestia aparente. Se podría decir que estaba en perfecto estado. Sin embargo, al verse al espejo, notó una anomalía. La coloración de su piel y de sus ojos había cambiado. Estaba amarilla.

Lo primero que se le vino a la mente es que tenía hepatitis. Enseguida acudió al médico para realizarse los estudios y evaluaciones del caso. Sin embargo, después de varios exámenes, el diagnóstico resultó ser más complejo de lo esperado. Tenía cálculos en la vía biliar, aquel conducto pequeño y estrecho que se conecta con la vesícula y el hígado, que al estar ‘taponado parcialmente’ provoca esa reacción en el cuerpo (coloración amarilla).

La señal de alerta literalmente se había activado en el cuerpo de Ana María, por lo que debía actuar rápido. Es que, “tener cálculos biliares es muy grave, puede producir en los pacientes muerte por sepsis o por inflamación (de los ductos biliares), denominada Colangitis; o provocar Pancreatitis”, advierte el Dr. Carlos Robres-Medranda, Director del Instituto Ecuatoriano de Enfermedades Digestivas (IECED). Por lo que, sin duda, es una enfermedad a la cual se le debe prestar mayor atención, sobre todo porque es muy común en nuestro país.

Según datos del centro, en el Ecuador es una patología frecuente que se constituye en la tercera causa de egresos hospitalarios (personas que acuden a consultas u hospitales para hacerse tratar), presentándose en 10 de cada 10.000 (diez mil) habitantes. Realidad que no

 es aislada ni exclusiva a nuestro territorio, ya que en Estados Unidos (EEUU) se reporta que el 20% de la población tiene cálculos biliares y un tercio

de ellos desarrollan colecistitis aguda por no tratarse a tiempo.

De acuerdo a los expertos, las personas mayormente afectadas por esta enfermedad son las adultas con sobrepeso, especialmente las mujeres; yexisten ciertos factores que predisponen a la formación de cálculos biliares. La diabetes, la cirrosis y el embarazo, así como el consumo excesivo de anticonceptivos, recibir un trasplante de médula ósea o la alimentación por vía intravenosa por largos períodos, son algunas de las condiciones que los podrían provocar.

¿Duele o no duele?

A pesar de que, generalmente esta condición es asintomática y la persona puede vivir sin percatarse de la presencia de los cálculos biliares (dependiendo de su tamaño que pueden ser de pocos milímetros hasta más de 2 cm.), en ocasiones el paciente presenta dolor secundario a los cálculos, le da cólicos, fiebre, escalofríos, náuseas y vómitos. “El dolor se puede producir, tanto a nivel biliar (en la región alta del abdomen, de predominio derecho, que suele irradiarse a la espalda o el brazo), así como provocar inflamación del páncreas, debido a una obstrucción donde exactamente salen ambos ductos, que son la vía biliar y la vía pancreática… Esto puede originar un proceso inflamatorio en el páncreas llamado pancreatitis o un proceso inflamatorio infeccioso denominado colangitis o una colecistitis, que es una inflamación de la vesícula”, detalla el Doctor Robles-Medranda, expresidente de la Sociedad Ecuatoriana de Gastroenterología.

¿Pero, cómo se forman este tipo de cálculos y de qué están compuestos? En términos generales, son lesiones que se producen por una alteración metabólica en pacientes que tienden a formar bilis más espesa (líquido amarrillo), también conocida como ‘Bilis Litogénica’. Adicionalmente, se forman por la acumulación de colesterol, exceso de grasa y calcio (en menor proporción que los cálculos renales).

Extraerlos, la mejor solución.

Por salud y seguridad de la persona, lo más recomendable es extraerlos de la vía o conducto biliar (también llamado colédoco). Los expertos coinciden que el procedimiento más óptimo y menos invasivo es la Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (CPRE), debido a que la recuperación del paciente es más rápida y el grado de complicaciones es bajo, en comparación con los procedimientos quirúrgicos donde los riesgos son mucho más altos. “La CPRE permite hacer una cirugía mínimamente invasiva a través del esfínter de oddi, que es el esfínter que comunica la vía biliar con el duodeno y hacer un corte, y a través de unas pinzas especiales, poder retirar los cálculos de la vía biliar”, explica la Dra. Haydee Alvarado, quien realiza junto al grupo de médicos del IECED alrededor de 100 procedimientos al mes (entre 4 y 5 diarios), en pacientes procedentes de todo el país, que acuden a las instalaciones principales del Instituto, ubicadas en las Torres Médicas (del Omni Hospital) de Guayaquil.

En ocasiones, “cuando los cálculos son muy grandes (de 2cm en adelante), entre las medidas terapéuticas que se pueden hacer está el colocar una prótesis o un pequeño ducto (de plástico o de metal) que va a permitir liberar la vía biliar y salvar la vida del paciente”, agrega la Dra. Alvarado, quien es gastroenteróloga quiteña especializada en Brasil.

Tecnología de avanzada

Y si aún con esos métodos no ha sido posible la extracción de los cálculos en la vía biliar, otra alternativa es hacer operaciones a través de endoscopios descartables dentro de la vía biliar y romper los cálculos, a través de una litotripsia intracoledociana. “Son endoscopios desechables que entran a través del duodeno (con el endoscopio que usamos normalmente) y con el que vamos a romper estos macro cálculos”, detalla el Dr. Carlos Robles-Medranda, quien es el único en el Ecuador y uno de los pocos en Latinoamérica en realizar este procedimiento y poseer la tecnología de avanzada denominada Coledocoscopía por Spy Glass, con la cual se guían los médicos para romper los cálculos en la vía biliar de manera más segura. “Solo existen 4 centros médicos en toda Latinoamérica que tienen esta tecnología, uno de ellos somos nosotros, que la trajimos primero hace dos años”, comparte el experto, quien aprendió la técnica en Francia.

En general, la Coledocoscopía por Spy Glass es una tecnología de última generación con alta definición que permite realizar la visualización intraluminal completa de las vías biliares, a través de un catéter que se introduce dentro del endoscopio, y que, además de ayudar a romper los cálculos con mayor efectividad, permite tomar biopsias de tumores de los conductos biliares.

Si bien es cierto, este método es el más efectivo en la actualidad, no todas las personas ameritan este tratamiento. En la gran mayoría de pacientes (el 85%) pueden ser retirados con CPRE. Y, dependiendo del tratamiento, estos pueden durar de entre 15 a 40 minutos en el caso de las CPRE, de 30 minutos a 1 hora y media para las Litotripsias intracoledocianas con Coledcoscopía por Spy Glass, entre otras.

Sin duda, se tratan de unas pierdas, muchas veces silenciosas, a las que hay que tenerles cuidado. Por lo que, se recomienda visitar con frecuencia a su médico gastroenterólogo para que se realice los respectivos chequeos de rutina y así descartar cualquier posibilidad de cálculos en la vía biliar y/o vesícula. Y si ya los tiene, es importante que su dieta alimenticia sea sin grasas, baja en azúcares, y con alto consumo de frutas y verduras.

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