Enfermedad celiaca, la camaleónica de las enfermedades digestivas

Esta afección no solo puede alterar el sistema digestivo, sino el sistema cerebral con cambios de humor, cefalea y migraña, por su relación entre el intestino y el cerebro.

Anita sufría de constante distensión abdominal y se llenaba de gases, luego de ingerir los alimentos. Sumado a esto, le daba dolores de cabeza, que, a decir de ella, “eran insoportables”. Lo que no se había percatado es que le sucedía con mayor frecuencia al comer pan, fideos o algún cereal. Su hija cansada de esta extraña ‘coincidencia’ la llevó al médico, quien inicialmente le diagnosticó gastritis.

A pesar de los tratamientos, no hubo mayor cambio. Los síntomas persistían y, en vista de que la salud de Anita no mejoraba, cambiaron de especialistas hasta que dieron con el Instituto Ecuatoriano de Enfermedades Digestivas (IECED), en donde hallaron la solución. Tras varios exámenes específicos (*ver detalle abajo), se logró determinar que sufría de enfermedad celiaca o celiaquía.

En el Ecuador, aún no existen cifras exactas de cuantas personas padecen de esta enfermedad. Sin embargo, en el IECED durante el 2018 se atendieron a un promedio de 25 a 30 personas, entre ellas derivadas de otros centros de salud, procedentes de varias partes del país. Es que, “somos un centro de referencia a nivel nacional en este tema, debido a que hemos diagnosticado a muchos pacientes celiacos… A pesar de que no es tan frecuente esta situación, es una afección subdiagnosticada, que muchas veces los doctores no la piensan como primera opción y suelen confundirla con otras enfermedades digestivas”, mencionó la Dra. Raquel del Valle, gastroenteróloga y endoscopista del instituto, durante una charla gratuita de salud a la comunidad, que dictó por el día Internacional de personas sensibles o alérgicas al gluten, celebrado el 5 de mayo.

¿Qué es la enfermedad celiaca o celiaquía?

La enfermedad celiaca es la intolerancia permanente que las personas tienen hacia las proteínas del gluten, que se encuentra en cereales, tales como: el trigo, centeno, avena y cebada. Por sí solos, se podría decir que son inofensivos, pero al mezclarse con el agua y amasarse, para hacer pan, galletas o cualquier tipo de alimento (lo que genera el gluten), provocan una reacción adversa en el organismo de los celiacos.

Esto sucede porque en el intestino delgado existen vellosidades que se encargan de absorber los nutrientes de los alimentos e introducirlos al torrente sanguíneo. Y, justamente, el principal daño que causa la enfermedad celiaca, es una atrofia severa en estas vellosidades, alterando la correcta absorción, a pesar que la persona se alimenta correctamente (*ver gráfico).

En los pacientes celiacos las vellosidades sanas del intestino delgado se van mutilando con la ingesta del gluten.

Por ello, esta afección es considerada autoinmune, porque al ingresar al torrente sanguíneo produce anticuerpos. “Normalmente las vellosidades del intestino delgado son altas y juntas, a diferencia de las personas celiacas que sus vellosidades son gorditas, bajas y separadas, lo que predispone que se absorba mucho más el gluten (*ver gráfico)”, aclara Del Valle, gastroenteróloga y endoscopista especializada en Ecuador y Argentina.

¿Cómo diagnosticarla?

La sintomatología de esta enfermedad es muy similar a la de otras afecciones digestivas más comunes, tales como la gastritis, colitis, reflujo, etc. Por lo que, su diagnóstico suele resultar errado a primera mano.

Entre los síntomas más comunes están los intestinales y extraintestinales. Esto se debe a que tanto el intestino delgado, como el cerebro, guardan relación por las neuronas existentes en ambos órganos, y puede afectar ambas partes.

Los primeros, que son de carácter intestinal, se caracterizan por manifestarse con: vómito, náuseas, diarreas o estreñimiento (puede variar en personas), distensión abdominal, déficit de crecimiento durante la infancia, pérdida de peso, reflujo gastroesofágico, úlceras en la boca y colon irritable. Mientras que, los segundos, que son de carácter extraintestinal, se manifiestan con: cefalea, dolor de cabeza, migraña (que no mejora con nada), entumecimiento en las piernas, dolores articulares, dermatitis, alteraciones del sueño, autismo, esquizofrenia, entre otros.

La celiaquía también puede afectar la fertilidad en las mujeres, debido al déficit de nutrientes como el ácido fólico. Y, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU., existe una mayor prevalencia de la enfermedad en mujeres que en los hombres.

Tampoco distingue edades. Es una enfermedad que puede presentarse en niños o en adultos, y cuando empieza a manifestarse es importante actuar de forma rápida. Si no es tratada a tiempo, puede derivar en otras enfermedades que afectan directamente al organismo en diferentes ámbitos.

De acuerdo a Celi City, una comunidad social española que trata temas “Gluten Free”, éstas enfermedades pueden ser: digestivas (gastritis, úlceras y linfoma intestinal), dermatológicas (dermatitis, alopecia), hematológicas (anemia), ginecológicas (infertilidad, abortos de repetición), cardiovasculares (Infarto cerebral y de miocardio), entre otras. Esta última señalada en un estudio de la Fundación Española del Corazón (FEC), que refirió que los celíacos tienen el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades coronarias que el resto de la población.

Hay que sospecharla para descubrirla

“Pacientes que sufren de dolor abdominal recurrente, acompañado de frecuentes diarreas, que empiezan a bajar de peso sin justificación y tienen anemia… En esos casos y otros, hay que sospechar que puede tratarse de la enfermedad celiaca”, acota la Dra. Hannah Pitanga, subdirectora del IECED.

Las sospechas se confirman mediante una endoscopia y/o un examen de sangre. En la primera opción, en el IECED usan la técnica de Magnificación óptica (única en el Ecuador), para ver con mayor detalle las vellosidades del intestino delgado, y se toman biopsias de la mucosa alterada; mientras que, en la segunda, se realiza un test de serología para la enfermedad celiaca.

Un tratamiento estricto

Su dieta debe ser equilibrada y saludable, sobre todo, libre de alimentos con gluten. “No hay otra opción. Dejar de consumir gluten es el único tratamiento efectivo para combatir la enfermedad celiaca”,enfatiza la Dra. Pitanga, quien es oriunda de Brasil.

Su reemplazo lógico es el consumo de cereales y almidones libres de esta proteína, así como de otros alimentos y vitaminas (de ser necesario en su etapa inicial), para evitar la descompensación nutricional. De acuerdo a la Dra. Irene Alvarado, médico nutrióloga, “es probable que se necesite suplementos vitamínicos o minerales cuando se diagnostica por primera vez la enfermedad, puesto que el daño en el intestino puede provocar la disminución en la absorción de hierro, calcio, folato y otras vitaminas”, señala.

Entre las opciones alimenticias de reemplazo están: el maíz, harinas elaboradas de frutos secos y semillas, harinas de papa, quínoa, arroz y soya. Además, dentro de su dieta puede incluir el consumo de frutas, ya sean enteras o en bebidas; de grasas y aceites; de carnes rojas, pescados o aves; y de lácteos, siempre y cuando el paciente no presente el cuadro de intolerancia a la lactosa (como suele pasar en algunos celiacos).

También es importante estar alertas y atentos a los componentes de los productos que se va a comprar, puesto que pueden contener gluten, aunque en menor grado, pero que igualmente afectan a los celíacos. Ante esto, se recomienda siempre leer las etiquetas con detenimiento, en especial, de las golosinas o apanaduras, caldos en sobres, salsas, adobos o espesantes, medicamentos, maquillaje, cervezas, entre otros.

Y, sobre todo, es importante acudir a un nutriólogo con experiencia. “Nosotros le ayudamos y enseñamos al paciente a revisar la información de cada alimento, y le indicamos cómo llevar una dieta sin gluten”, expresa la Dra. Irene Alvarado, quien además recuerda que es un trabajo en conjunto con el gastroenterólogo, quien “le dará los tratamientos y chequeos necesarios acorde a las necesidades de cada paciente”, finaliza.

Ejemplo de Dieta para Celiacos

Desayuno: tortilla de huevos con verduras, cereal de quinua, porción de fruta (ej. papaya) y bebida de almendras o soya.
Media mañana: fruta fresca (ej. Manzana) y agua.
Almuerzo: arroz cocido, ensalada de vegetales (lechuga, cebolla, tomate, aguacate) con aceite de oliva, pechuga de pollo al horno y bebida (agua o infusión de agua aromática).
Media tarde: un puñado de frutos secos (nueces y almendras) y vaso de agua.
Merienda: filete de pescado a la plancha, quinua cocida, vegetales salteados al vapor (vainitas, brócoli y zanahoria) con aceite de oliva y bebida (agua o infusión de agua aromática).

 

Elaborado por: Departamento de Comunicación del IECED.
Fuentes: Dr. Carlos Robles – Medranda, Director del IECED; Dra. Raquel Del Valle, gastroenteróloga del IECED; Dra. Hannah Pitanga, gastroentróloga del IECED; CeliCity – Gluten-free Social Networkhttp://bit.ly/2XPTj9y ; Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU. , http://bit.ly/328l1OaDra. Irene Alvarado, Nutricionista del IECED; Dr. Roberto Oleas, Investigación y estadísticas del IECED.

 

 



WhatsApp ¿Necesitas ayuda?